Invernal Collado de Foratata

Mi hija Alicia quiere probar el esquí de travesía, y para mí es una gran satisfacción poderle enseñar algo, no mucho. Lo suficiente para que lo pruebe, y si le entra el gusanillo, algo altamente probable, que a través de su club perfeccione.
El sitio elegido es el collado de Foratata. Lejos del mundanal ruido, y con pendientes suaves, pero también con algunos lugares donde practicar la "vuelta María". Por otra parte, es un lugar que ofrece magníficas vistas. La excursión la hicimos hace quince días, y ,como se verá, la montaña estaba muy peligrosa, no siendo el caso de este collado fácil y seguro.

Nieve reciente, bien consolidada, tan apenas un par de huellas hechas, y las primeras cuestas para irse familiarizando con el material. 
Bien, buen paso.











Atrás queda el jaleo de la estación de Formigal. Aquí no se oye más que el fru-fru de los esquís. Algunas estrías en la nieve indican el deshielo en superficie. La nieve, como el merengue.

A trechos nos unimos a Marisol ,que sigue ruta paralela con raquetas, nosotros vamos practicando con distintas pendientes. Debajo del grueso manto nival están las madrigueras de las marmotas. En verano abundan entre las gruesas piedras que abundan en esta vertiente. Ahora no se ven  ni piedras ni marmotas.

Aislados pinos negros (Pinus uncinata) se recortan como bonsais en el telón blanco de la nieve.












Poco a poco el collado parece más cercano. El flanco de peña Foratata exhibe su agreste silueta en un intenso azul cielo.


Ya casi en el collado al mirar hacia atrás observamos un bonito halo solar. La atmósfera contiene cristales de hielo que refractan la luz.

La panorámica hacia Peyralún,  Soques y Arrieles es llamativa. A nuestra espalda, cerca, está Peña Rafita, podría ser un buen destino pero observamos fuertes cornisas y la hora no es muy adecuada. Será para otra vez.

Las laderas que tenemos enfrente están muy cargadas de nieve, observamos alguna colada que ya ha bajado, y peligrosas grietas que avisan de la gran inestabilidad del manto nivoso.










Panorámica con el Dent de Soques como cima principal, la cuerda de montañas que une L'Ourade,  Peyrelue y las laderas hacia Petruso y Puerto de Sallent,


Y vertiente hacia Arrieles Palas y Balaitus. 

 Antes de comenzar la bajada, una feliz foto de familia.




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