Roca y flor. Entre Barbastro y el Pirineo hay un infinito mundo por descubrir. Rocas que hablan del pasado remoto, flora que desvela una gran riqueza ecológica.

Pico de las Neveras por Bramatuero

27 de Julio de 2016. El pico de las Neveras (2.892m) se encuentra en la divisoria entre el circo de Bramatuero y el valle del Ara. Accedemos a él por  Bramatuero, largo y agreste circo que termina en el collado de Letrero. El pico de las Neveras brinda una hermosa perspectiva sobre el Vignemale/Comachibosa, y permite también contemplar el cierre del circo del Ara. Ruta larga para la que hemos previsto pasar la noche junto al  ibón Alto de Bramatuero.





Partimos del balneario de Panticosa, en ruta ya comentada en otras ocasiones. Siempre agradable  amena   y grata por las cascadas y flora que encontramos.

Heracleum sphondylium, megaforbia  que crece en suelos fértiles que se forman entre los bloques de piedra.1850m,













En lugares algo más sombríos, Lamium maculatum. 1900m













Otra megaforbia, que frecuenta fuentes y arroyos, Adenostyles alliariae.2200m















Para llegar al circo de Bramatuero debemos pasar primero por el lago de Bachimaña y rodearlo. Seguimos la ruta que pasa por el torrente de desagüe de los ibones Azules.



El agua que baja de Los Azules serpentea entre los sedimentos que colmatan el fondo del valle.















Entre los bloques y el agua se forman pequeños jardines acuáticos donde conviven Parnasia palustris, Saxifraga stellaris, Aconinum napellus, Doronicum grandiflorum.
Estamos a 2.230m.












Quizá una Bisbita (¿Bisbita ribereño alpino?) se mueve inquieta de piedra en piedra buscando insectos.












Tras los granitos aborregados  las moles oscuras de los picos del Infierno a la izquierda y punta Zarra a la derecha.

A medida que vamos rodeando el lago, las perspectivas cambian

Dos constantes tendremos durante el camino: el granito y el agua.  El primer tramo hasta Bramatuero atraviesa la raíz granítica de Panticosa. En las cuencas horadadas por los hielos un sinfín de lagos azules contrastan con la gravedad de las rocas.  Una última mirada al lago de Bachimaña antes de comenzar el ascenso por la cuenca de Bramatuero.


Erigeron uniflorus subsp. aragonensis, en las inmediaciones del ibón bajo de Bramatuero. 2.320m












Trifolium alpinum, a la misma altitud.














Bramatuero bajo. Frente a nosotros tenemos la extensa cuenca glaciar. Deberemos recorrer toda la orilla del largo lago. Al fondo un escalón rocoso nos indica la subida al segundo ibón de Bramatuero. A la derecha aparece la punta Serrato.


 La proximidad al lago ameniza la ruta con numerosos y bellos rincones.










Los humedales que se forman permiten la proliferación de Eriophorum scheuchzeri

Eriophorum scheuchzeri es una rara hierba algodonera, muy escasa en todo el Pirineo. Se caracteriza por presentar la inflorescencia en la cima sin la compañía de brácteas con aspecto de hoja.











Pinguicula grandiflora vive en los trampales del lago, junto a esta grasilla unos tallos de Selaginella selaginoides.












El ibón bajo de Bramatuero ha quedado atrás. Ya estamos a las puertas del ibón alto.
 Con las últimas luces nos preparamos para pasar la noche, cerca de donde en su día hubo un refugio. Estamos a 2.620m. dispuestos a disfrutar de una apacible noche en alta montaña. Más tarde, cuando sea noche cerrada podremos contemplar el reflejo de las estrellas en la superficie del ibón alto de Bramatuero.

Con el nuevo día, dedicamos unos minutos a disfrutar de la clara y fresca mañana, y estudiar el camino que nos queda.

Dudamos abordar el ibón por la orilla izquierda o por la derecha. En los planos aparecen las dos posibilidades. Al final optamos por tomar la ruta que tenemos a la izquierda, aunque atraviesa un canchal de pendiente pronunciada lo vemos despejado de neveros, algo que en la otra orilla no tenemos claro que así sea.
Volvemos la mirada hacia el ibón bajo de Bramatuero. Con las luces de la mañana las cumbres que forman el horizonte aparecen nítidas. Los picos del Infierno, a la izquierda, muestran su marmolera que se mimetiza con neveros. Siguiendo el horizonte hacia la derecha vemos el collado del Infierno, recordamos la visita a Tebarrai el año pasado. A la derecha del collado del Infierno se suceden los picos de Marmoleras y Piedrafita/Punta Zarra, prácticamente unidos,  Pico Gaurier, seguidos de cimas más modestas antes de llegar a los  picos Marcadau y Grand Peterneille
Comenzamos a subir al cobijo de las sombras que las laderas hacen sobre los pedregales. No hay sendero, sí algún mojón que orienta la ruta.

La atmósfera está en calma y el lago hace de espejo perfecto.

Pasada la empinada pedrera, el resto de la ruta recorre pastos.Frente a nosotros tenemos a la vista el ibón de Letrero que abastece de agua al lago alto de Bramatuero. Sobre el lago  el pico de las Neveras. Contemplamos el Pico Serrato, a la derecha. Pasando por su costado podríamos ir al pico Xuans,y quizá a Labaza. Aunque viendo las dimensiones del roquedal vemos que sería una vía ardua. También podríamos volver a Bramatuero bajo por el costado del pico Serrato.



Tendremos que rodear el ibón de Letrero por la derecha en dirección al collado, y una vez allí buscar una vía que ascienda al pico.

 Los Dientes de Batans en un inhóspito paraje rocoso.
El ibón de Letrero, ya subiendo al collado del mismo nombre.
El collado de Letrero nos sabe a poco. Está muy encajonado y ofrece escasas perspectivas. Si teníamos dudas en subir al pico de Las Neveras, ahora tenemos más motivación para descubrir lo que ese lugar nos ofrezca.

Por terreno bastante descompuesto pero sin dificultad vamos subiendo al pico de Las Neveras.

Nos había llamado la atención el color oscuro de esta cima. La explicación es que no forma parte del conjunto de granitos que le rodea. Zona de contacto de estos granitos con rocas sedimentarias ha creado rocas metamórficas de contacto que en ocasiones presentan micropliegues.









A 2.800 m Thymus praecox subsp. polytrichus. Un tomillo de altura.














Silene acaulis  y Galium caespitosum ha ntejido una red en la que queda aprisionada la tierra fértil. En ella encuentra acomodo Armeria alpina.





La inestabilidad del suelo exige a las plantas un sistema radical potente que permita sobrevivir a los continuos corrimientos de grava y tierra. Linaria alpina














 pequeña crucífera rupícola, Cardamine resedifolia













A 2.850m Pedicularis kerneri

Arenaria purpurascens alargará sus raíces entre el caos de rocas .  2.850m













Arenaria moehringioides, a 2.890m















A pocos metros de la cumbre, la cuenca de Bramatuero, amplia cuenca glaciar. Al fondo podremos ver una larga lista de lagos de alta montaña, como son Letrero, Bratatuero alto, Bramatuero bajo, Bachimaña, Los Azules, y los de Pecico. En el horizonte el Garmo Negro aparece tras la punta Serrato.




Ya en la cima del pico de Las Neveras tenemos una cercana vista sobre el Vignemale, así como todo el desarrollo del valle del Ara, incluido el cierre del circo


Track de la ruta en  http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=14840263




Flora de Barbastro. Flora urbana: Amaranthus deflexus, Datura Innoxia, Hyoscyamus albus, Capparis spinosa

Por más que nos empeñemos Natura se nos adhiere a la espalda y se empeña en acompañarnos en cualquier situación y momento. La flexibilidad de los organismos vivos es tal que no es extraño comprobar que en nuestro entorno urbano convivimos con buen número de especies de los reinos animal y vegetal.
Un pequeñísimo ejemplo propongo con estas cuatro especies vegetales
Amaranthus deflexus es una herbácea que si hace unos años era desconocida en nuestra tierra, se ha ido instalando poco a poco , procedente de Sudamérica, y ahora es muy abundante en alcorques y aceras. 

Datura innoxia, pariente del estramonio, es una planta bastante rara en Huesca. También procede del otro lado del atlántico y crece en escombreras y estercoleros. Los suelos removidos y bien nitrogenados que el hombre produce con los vertederos incontrolados es un buen nicho ecológico para esta planta.
Si las dos especies anteriores son foráneas y se van instalando en nuestro entorno( y desplazando en algunos casos a especies autóctonas), también hay especies ibéricas que gustan de vivir junto a las viviendas de los hombres.

 Hyoscyamus albus( que no es otro que el beleño blanco o la malbaloca)  es frecuente encontrarla en muros antiguos, saliendo de los resquicios entre los sillares de arenisca con los que tantos edificios antiguos se han construido. 









Por último una excepción: Capparis spinosa es una planta muy rara en nuestro municipio. Propia de ambientes muy cálidos y secos. En el arco mediterráneo nace espontánea en lugares muy soleados. También se cultiva. Es la alcaparra, de la que nos comemos encurtidos los capullos florales y los frutos  (caparrones). José Antonio Mariñosa, buen prospector botánico, la ha encontrado en los alrededores de Barbastro en taludes junto a campos de labor. También hay indicios de que se encuentre en la sierra de la Carrodilla, según alguna vez me ha comentado otro amante de la naturaleza, en especial de las aves, Diego Tripiana. Localización que alguna vez habrá que comprobar. Pero la que aparece aquí fotografiada vive en un lugar muy céntrico de Barbastro. Forma un arbusto bien desarrollado, y a unos cuantos metros le ha nacido un acompañante.
Podríamos hacer la lista mucho más larga con todas las especies que se empecinan en ocupar lugares que el ser humano ha creado. Ponen una nota de caos natural en nuestra tan valorada geometría constructiva. Diluyen la formas , las asépticas líneas ortogonales de muros y calles. Por eso de vez en cuando sufren el ataque de lo que denominamos limpieza de malezas. Pero ¿no es también cierto que en algunos casos embellecen nuestro entorno? ¿No aportan algo de originalidad en el contraste que forman con el elemento construido?  En algunas ocasiones he podido comprobar en ciudades de otros países europeos cómo los  vecinos miman algunas de sus plantas urbanas convirtiéndolas en parte de sus calles y jardines. Descubren que esas plantas aportan más que restan y las indultan. En esta ocasión, no revelaré dónde se encuentran las plantas que he citado anteriormente. Dejo al atento caminante urbano que las descubra, y entre tanto medite si alguna de ellas merecería el indulto.

La Sarra-Collado ra Fita

23 de julio de 2016. Desde el embalse de La Sarra, tras un breve recorrido compartido con la ruta que sube a Respomuso, sube una senda, débilmente señalizada que lleva al collado de peña ra Fita. Es este collado divisoria entre este valle del Aguas Limpias y la amplia cuenca del Gállego. Tranquila y sencilla ruta que huye del muy concurrido camino a Respomuso, y en la que se puede disfrutar de calma y sosiego en pleno verano.


Una vez dejado el camino a Respomuso a la altura del paraje llamado Las Tornalizas, la ruta asciende por la ladera este y rápidamente se toma altura. Un desmesurado cartel anuncia el desbarre, aunque después haya que estar atento por dónde sube el camino. El embalse de la Sarra y la cima rocosa de la Peña Foratata encuadran el paisaje.



La Peña Foratata exhibe desde su cara N un gran forau en la cima. El día es claro y luminoso y las blancas calizas devónicas lucen sus profundas fisuras.
La franja de pasto deja paso a una orla de arbustos y árboles dispersos.,entre los que crece Sambucus ebulus. 1.700m.
















También Rosa glauca cierra el paso al sendero que serpentea y se confunde con las trochas abiertas por el ganado. 1.820m.













Cuando el espacio vuelve a quedar abierto vemos ejemplares de Aster alpinus.  Estamos a 1.860m















A medida que ascendemos va abriéndose la panorámica hacia el norte. El pico Arriel destaca al fondo con su mole piramidal. En las laderas las hayas del fondo del valle van dando paso al pino negro y los pastos alpinos en una sucesión gradual y discontinua.

La cuesta sigue ascendiendo y debemos recorrer un amplio valle  que se descuelga hacia el valle del Aguas Limpias. La suave curva del valle enmarca las agrestes formas poligonales y graníticas de Infiernos-Pondiellos.



Rondando los 2.000 metros un variado elenco de plantas aparecen colonizando los pisos montano y subalpino. Campanula persicifolia crece en gleras expuestas al sol























Gypsophilla repens forma esféricos cojinetes. Estamos a 2045m















Rhamnus alpina forma los únicos setos arbustivos de un relativo porte.














En condiciones similares, pegado a la roca, Rhamnus pumila
















Peña ra Fita/ la Fita  cierra el paso al final del valle y de una prolongada pendiente. Dudamos si subir por el lado derecho o izquierdo. finalmente nos vamos hacia la izquierda.

Apenas superados los 2.000 metros, antes de llegar al collado vemos Saponaria caespitosa






















Scrophularia alpestris, crece al abrigo de los muros calizos
 Flores de Scrophularia alpestris
















Teucrium pyrenaicum, también en torno a los 2000 metros.
















Sedum rupestre elige los lugares más soleados y pedregosos.
















Sin dificultad alguna llegamos al collado. Podemos observar cómo las calizas forman un continuo cordón que se extiende hasta Peña Foratata, sucediéndose crestas y rupturas abruptas. A nuestros pies el valle colgado que hemos recorrido unos minutos antes y de fondo las estructuras graníticas que nos recuerdan caminos ya recorridos por los picos Musales,  Tebarray   o por el Garmo Negro. Estudiamos la posibilidad de subir a peña RaFita por este lado, pero no nos inspira mucha confianza, así que nos quedamos en la hombrera rocosa que se forma antes de convertirse en verticales paredes.

Al otro lado del collado, se abre el valle del Gállego, con la pista pastoril  de Peiralún. Un primer frente lo forman Culibillas, Arroyetas y Anayet. De fondo la segunda barrera formada por el sector septentrional de La Partacua.



Sideritis hyssopifolia, en las calizas gelifracturadas



















y en un palmo cuadrado, un pequeño jardincillo con un rico muestrario de la diversidad botánica de estos parajes.




Datos de la ruta

Punto de partida: embalse de La Sarra (Sallent de Gállego)  1437m. Altitud en destino: 2076m
Desnivel acumulado: 650 m