camino de El Pueyo. Ajuga chamaepitys subsp.chamaepitys




Es esta pequeña planta una más de la familia de las labiadas.
En el Pueyo encontraremos algunos ejemplares viviendo discretamente en rellanos de rocas y fisuras, en las zonas caldeadas de la parte superior. 
En apenas 15 centímetros desarrolla una desgarbada mata de hojas divididas en tres segmentos lineares, largos y velludos. 
Entre las hojas sale directamente de sus axilas una menuda flor amarilla.
Es planta anual que comienza pronto la floración y la irá continuando durante una buena parte del año hasta que al llegar el invierno muera.
Como el caminante casi seguro  se tendrá que haber agachado para verla detenidamente, hará bien en frotar ligeramente los dedos en las hojas. En la piel quedará un ligero aroma resinoso, agradable, que pronto se disipa. Es casi instantáneo. Tan inmediato como la palpitación de produce la  poesía. Tan fugaz como la música. Es una de esas  realidades inconmensurables, pero tan unidas a la esencia humana como la danza, como cualquier arte. En estos tiempos en los que se destruye obras de arte por fanatismo, o en los que la educación la mide un organismo económico, o incluso ministros del ramo creen que el arte es materia que distrae de lo esencial, bien está pararse un momento en algo tan pequeño, tan fugaz como es Ajuga chamaepitys y repetirse, con absoluta seguridad, que ellos no tienen razón, que andan muy equivocados.













1 comentario:

  1. Qué bueno, cierto e inspirado tu comentario a esta plantita, Juan. Gracias, y un abrazo

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