El Betato de Tramacastilla, en invierno

El riesgo de aludes es muy alto, así que nos vamos a dar un paseo por el bosque de hayas de El Betato. Ya a la salida de  Tramacastilla de Tena hay suficiente nieve para que Marisol se calce las raquetas, yo quiero probar qué tal se va por el bosque con los esquís, hace tiempo que me apetece hacerlo.
Muchas veces he fotografiado estos lugares, sobre todo en primavera y verano, momento en el que siempre hay alguna sorpresa botánica. Ahora todo está dormido, pero sigue mostrando una especial belleza.































El barranco del Gorgol presenta una bonita estampa. A pesar del frío se está produciendo un fuerte deshielo que hace que el barranco baje con abundante agua.






















El camino que recorre el bosque, en dirección al ibón de Piedrafita, no ha sido pisado todavía. La nieve está blanda y profunda. Es mucho más costoso progresar, pero en recompensa, el bosque se nos presenta más salvaje de lo habitual. Reina un profundo silencio en el bosque que sólo es interrumpido momentáneamente por el viento al mover los árboles. Es un sonido grave.




































Superado el bosque, vemos las montañas desde Argualas hasta Peña Blanca. El viento norte propicia la formación de  leves nubes orográficas.

Camino de El Pueyo. Picnomon acarna

A fuerza de ver el mundo vegetal en tonos verdes cuesta cambiar el registro mental y saciar la curiosidad o la necesidad de admirar cuando lo que predominan son los colores pardos. Sin embargo, es ahora cuando algunas especies me parecen mostrar su carácter. Es el caso de Picnomon acarna, un cardo que frecuentemente vemos ocupar barbechos o cunetas. Alcanza el medio metro con facilidad, y en este momento es en  el que resaltan los contrastes de sus líneas, las broncíneas  púas en brácteas y hojas, lo intrincada que es su estructura (Picnos, apretujado en griego ). Al ser planta anual, no vemos más que la mata muerta, que con el frío y el viento de marzo terminará por ser barrida, para dejar paso a un nuevo brote primaveral. El ciclo vital ya ha concluido .Todas las defensas construidas para evitar el ramoneo quedan como esqueleto, sí , pero también como testimonio de una adaptación quién sabe si creada a partir de la incesante actividad de las manadas primitivas. Lucha constante. 
Hace unos años vi unas fotografías de un artista polaco, Andrzej Dragan (http://andrzejdragan.com)  Quizá por los similares valores cromáticos y la dureza de luces y sombras,  siempre he asociado sus obras  a Picnomon acarna. Los personajes de sus retratos presentan igualmente muchas aristas de su personalidad, revelan un ciclo vital duro, exigente.  Este cardo crece en lugares degradados, expuestos al sol cuando florece en pleno verano. Con rudeza muestra sus espinas en un entorno hostil.

Camino de El Pueyo. Capsella bursa-pastoris. "Pan y quesitos"

Tan común es esta  pequeña hierba  que muchas veces pasa totalmente desapercibida. A su favor, tiene poco porte y sus flores blancas tan apenas llegan a abrirse. Donde únicamente destaca es en las vainas donde maduran las semillas, de forma acorazonada, o de zurrón (lo que ha motivado para que se la llame comúnmente zurrón de pastor).
Es hierba perteneciente a la familia de las Crucíferas, cuatro pétalos no soldados en cruz. Y como fiel integrante de su familia, buena sufridora de fríos invernales, por  lo que el caminante podrá verla todavía siguiendo escrupulosamente su ciclo vital, formando enhiestas varillas con la cúspide adornada de flores y los frutos dispuestos a lo largo del tallo sujetos por un largo peciolo.
Al ser una hierba tan modesta me sorprendió encontrarla en la base de un cuadro del renacimiento. Filippino Lippi, maestro del 1500, la coloca en primer plano para otorgar naturalidad a una escena religiosa, tan al uso en aquella época. La representación es precisa como si fuese una obra botánica, de manera que me atrajo más que el conjunto de la obra en sí. Dudo si esta precisión es un mero alarde pictórico, o si pretende alguna significación. Era común incorporar elementos en el cuadro que aportasen información no escrita, y este cuadro está lleno de símbolos en elementos que parecen anecdóticos y que se sitúan en torno a la escena principal. Si el caminante gusta de navegar también por los ceros y unos del ciberespacio, esta sería su ruta para ver la obra con gran detalle: http://www.nationalgallery.org.uk/paintings/filippino-lippi-the-virgin-and-child-with-saints-jerome-and-dominic , con lo que tendrá también ocasión de identificar alguna otra planta que el mismo cuadro contiene.
Si no es el caso, aquí reproduzco la parte del cuadro de la que hablo, con mi más admirado agradecimiento hacia la institución que custodia la National Gallery en Londres.
Aunque es planta menuda, no ha pasado desapercibida para su uso en remedios que tratan de prevenir hemorragias tanto vasculares como ginecológicas, además de que puede alegrar en crudo una ensalada.
Otra curiosidad del pan y quesitos, como también se la llama ,es que cuando los frutos maduran, segrega una sustancia mucilaginosa que atrae y mata a los insectos que en ella se depositan, parece ser que algo de estos insectos utiliza para su propio beneficio. Estaríamos ante una planta que tiene hábitos carnívoros en una determinada etapa de su vida.