El día de San Juan, el Sol, y algunas especiales plantas guardan un estrecho hermanamiento. Una de las más especiales es el hipérico. Es frecuente encontrarla en plena floración cuando se produce el solsticio de verano. El vástago florido presenta un numeroso racimo de grandes flores, que reflejan los dorados rayos solares con una intensidad inigualable.

Al margen de estas consideraciones, vale la pena observar atentamente las flores pentapétalas, de la qué veremos salir larguísimos filamentos terminados en las anteras portadoras de polen. Tanto en estos filamentos como en los márgenes de los pétalos es frecuente observar glándulas oscuras.
Ya entrados en detalles, nos fijaremos en las hojas. Si las colocamos al trasluz veremos con nitidez unas aparentes perforaciones, que no lo son tanto , puesto que son pequeñas vejigas en donde se acumulan los aceites esenciales que otorgan propiedades a esta planta, y que justifican su nombre específico.
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